El método de validación más rápido que existe
Registras un dominio con el nombre de tu idea. Creas una landing page en un día que describe el problema que resuelves y la solución que propones. Añades un formulario de "lista de espera" o un botón de pre-compra. Diriges tráfico — orgánico, pagado, desde tu red.
Si la gente se registra o intenta comprar, hay demanda real. Construyes. Si nadie se registra, el costo fue el dominio y un día de trabajo. Pivotas.
Por qué el dominio propio importa en la validación
Una landing en un subdominio gratuito o en una URL genérica contamina los resultados. Si la gente no confía en el link, no llegan al formulario — y concluyes que no hay demanda cuando el problema era la infraestructura, no la idea.
Un dominio propio elimina esa variable. Los datos que obtienes reflejan el interés real en la idea. Y si la idea funciona, ya tienes el dominio perfecto para el producto real. Ver también: Dominio Señuelo para la estrategia completa y Dominio Fantasma si quieres validar sin conectarlo a tu identidad.
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