El problema real de enviar desde Gmail o Hotmail
Los filtros de spam modernos evalúan el dominio remitente, no solo el contenido del email. Cuando envías desde tunegocio@gmail.com, estás usando la reputación de Google — que comparte con millones de otros remitentes, incluyendo spammers.
Con tu propio dominio, construyes tu propia reputación. Separada. Controlada por ti.
Qué mejora cuando usas dominio propio para email
- Mayor tasa de entrega a bandeja de entrada (inbox rate)
- Puedes configurar SPF, DKIM y DMARC — los tres pilares de autenticación de email
- Tu lista de suscriptores reconoce tu dominio y confía en él
- Las plataformas de email marketing (Mailchimp, ConvertKit, etc.) funcionan mejor con dominio propio
- Si cambias de plataforma de envío, tu dominio sigue siendo el mismo
El riesgo de construir tu lista sobre un dominio que no controlas
Si Google suspende tu cuenta de Gmail, pierdes acceso a tu dirección de envío. Si cambias de proveedor de email, tu dirección cambia y tus suscriptores no te reconocen. Si el proveedor cambia sus políticas de envío masivo, no tienes alternativa.
Con tu propio dominio, ninguno de esos escenarios te afecta. Cambias de plataforma de envío sin cambiar tu dirección. Tu lista sigue siendo tuya.
Registrar mi dominio de email →Cómo empezar correctamente
Registra un dominio limpio — sin historial de spam. Configura el email con tu proveedor o usa un servicio de email transaccional. Autentica el dominio con SPF y DKIM. Empieza a construir tu lista desde esa dirección desde el primer día.
La reputación de dominio se construye con el tiempo. Cuanto antes empieces, antes tienes un activo que trabaja a tu favor en cada envío.