El problema del creador sin dominio propio
Tienes miles de seguidores. Publicas contenido constantemente. Pero cuando alguien quiere comprarte algo o contactarte, llega a un link de Linktree, o peor — a un link de afiliado largo y feo que parece spam.
Esa fricción cuesta conversiones. Y lo peor: no te das cuenta porque nunca mides ese paso.
Qué cambia cuando tienes tu propio dominio
- Tu link en bio es tuyo — no de una plataforma que puede cambiar sus precios o cerrar
- Puedes cambiar a dónde apunta sin cambiar el link que ya tienes en todos tus perfiles
- Tu audiencia ve tu nombre, no el de un servicio de terceros
- Puedes tener email propio para comunicaciones profesionales
- Construyes autoridad de dominio que te sirve a largo plazo
El escenario real
Imagina que cambias de plataforma de cursos. O que tu producto principal cambia. Con Linktree, tienes que actualizar el link en cada red social donde lo pusiste. Con tu propio dominio, cambias el destino en un lugar — y todos los links siguen funcionando.
Esa flexibilidad vale más que el costo de un dominio al año.
Cómo implementarlo en menos de un día
Registra un dominio corto con tu nombre o marca. Configura una redirección hacia tu página principal o hub de contenido. Actualiza el link en bio en todas tus redes. Listo.
El tiempo de configuración es mínimo. El impacto en percepción y control es inmediato.
Buscar mi dominio ahora →