El problema de la newsletter sin dominio propio
Tienes 10,000 suscriptores. Envías desde una dirección genérica o desde el subdominio de tu plataforma de email. Tus emails llegan — por ahora. Pero si cambias de plataforma, tu historial de reputación de envío no se transfiere. Si la plataforma sube precios, no tienes opciones. Si tu cuenta es suspendida, tu lista queda atrapada.
Un dominio propio de envío cambia todo eso. La reputación es tuya. La lista es portátil. La plataforma es intercambiable.
Por qué el dominio propio mejora tu newsletter
- Mejor entregabilidad — los filtros de spam confían más en dominios propios bien configurados
- Marca consistente — tu nombre aparece en el remitente, no el de la plataforma
- Portabilidad total — cambias de plataforma sin perder la reputación de envío
- Independencia — si la plataforma cierra o sube precios, migras sin fricción
- Profesionalismo — un email desde tudominio.com genera más confianza que uno genérico
La portabilidad como superpoder
El mayor activo de una newsletter es la lista. Pero la lista solo es verdaderamente tuya si puedes llevarla a cualquier plataforma sin perder la relación con tus suscriptores. Un dominio propio de envío hace exactamente eso: la reputación viaja contigo, no con la plataforma.
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