La trampa del marketplace
Los marketplaces son una forma rápida de empezar a vender. Tienen tráfico, tienen infraestructura, tienen confianza del comprador. Pero tienen un precio oculto: tú no tienes acceso directo a tus clientes. No tienes sus emails. No puedes contactarlos fuera de la plataforma. Y si la plataforma decide cambiar sus reglas — o suspender tu cuenta — pierdes todo ese historial de clientes.
Qué hace un dominio propio por un vendedor de marketplace
- Te da un lugar donde capturar emails de clientes fuera del marketplace
- Te permite construir una marca reconocible más allá del nombre de la plataforma
- Si cambias de marketplace, tus clientes saben dónde encontrarte
- Puedes vender directamente a clientes recurrentes sin pagar comisión al marketplace
- Tienes un activo digital que crece contigo — independiente de cualquier plataforma
El cliente que compró en el marketplace es tuyo — si tienes dónde llevarlo
Cada venta que haces en un marketplace es una oportunidad de convertir a ese comprador en un cliente directo. Pero solo si tienes un dominio propio donde llevarlo. Sin dominio, el cliente es del marketplace — no tuyo. Con dominio, cada venta puede ser el inicio de una relación directa.
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