Qué es un dominio fantasma
Un dominio fantasma es un dominio registrado sin conexión visible a tu identidad, marca o proyecto principal. Lo usas para probar una idea, validar una oferta o explorar un mercado — sin que el experimento afecte lo que ya construiste.
Si funciona, decides si lo conectas a tu marca o lo mantienes separado. Si falla, simplemente lo dejas expirar. Sin daño a tu reputación.
Cuándo tiene sentido usarlo
- Cuando quieres probar un nicho nuevo sin comprometer tu marca actual
- Cuando testeas una oferta que podría no encajar con tu audiencia existente
- Cuando experimentas con tráfico pagado en un mercado desconocido
- Cuando quieres validar demanda antes de invertir en branding
- Cuando necesitas separar proyectos que no deben asociarse entre sí
La lógica detrás del fantasma
Tu marca principal tiene reputación acumulada. Cada experimento fallido que haces bajo esa marca erosiona esa reputación. El dominio fantasma crea un espacio de prueba aislado.
Es el mismo principio que usan las empresas grandes cuando lanzan productos bajo marcas distintas para no contaminar su línea principal si el experimento no funciona.
Cómo se estructura un dominio fantasma
Elige un nombre genérico o descriptivo del nicho — sin tu nombre, sin tu marca. Usa un email de contacto separado. No lo vincules en redes sociales a tu perfil principal. Prueba. Mide. Decide.
Si el proyecto escala, puedes migrar a un dominio de marca en cualquier momento. Si no escala, el costo fue solo el registro anual — y tu reputación principal quedó intacta. Ver también: Dominio-Trampolín para gestionar múltiples proyectos desde una sola base.