La ilusión de construir en plataformas ajenas
Tienes 50,000 seguidores en Instagram. Llevas dos años construyendo esa audiencia. Cada post, cada story, cada colaboración — todo apunta a ese perfil. Mañana Instagram puede suspender tu cuenta. Sin aviso. Sin apelación efectiva. Sin manera de contactar a tu audiencia.
No es hipotético. Pasa todos los días. Y la diferencia entre los que lo superan y los que no es exactamente una: si tenían un dominio propio o no.
Quién está más expuesto
- Vendedores de Instagram que cierran ventas desde DMs — sin dominio, sin respaldo
- Creadores de TikTok cuyo único punto de contacto es su perfil
- Vendedores de marketplaces que no tienen forma de contactar a sus compradores fuera de la plataforma
- Afiliados cuyo tráfico pasa 100% por links de plataformas que pueden bloquearlos
- Cualquiera que haya construido una audiencia pero no tenga forma de contactarla directamente
El dominio como seguro de vida digital
Un dominio propio no reemplaza las plataformas. Las complementa — y las hace opcionales. Sigues usando Instagram, TikTok, los marketplaces. Pero ahora tienes una capa que tú controlas completamente, que ninguna plataforma puede suspender, y que sobrevive a cualquier cambio de algoritmo, política o humor corporativo.
Es la diferencia entre construir sobre terreno alquilado y construir sobre terreno propio.
Cómo tomar el control en menos de un día
Registra un dominio con tu nombre o marca. Configura un email propio en ese dominio. Empieza a dirigir tráfico desde tus plataformas hacia ese dominio — una newsletter, una página de recursos, cualquier razón para que tu audiencia visite tu espacio propio.
Cada persona que llega a tu dominio es una persona que puedes contactar independientemente de lo que haga cualquier plataforma. Ver también: dominios para creadores y Dominio-Reputación para el siguiente paso.
Tomar control de mi presencia digital →